Duodécimo destino: Dinamarca, el país de las sonrisas!
- elviajedeaysel
- 19 ago 2017
- 4 Min. de lectura
Y sin darnos cuenta, ya estamos en Dinamarca! Es la primera vez que escribimos, estando en el lugar.

Teníamos ilusión por Dinamarca, un destino que nos ilusionaba mucho conocer; ahora que estamos aquí, podemos decir que la realidad ha superado las expectativas. Está siendo un destino de ensueño, la gente maravillosa, los sitios visitados de ensueño y el clima espectacular! La primera parada la hicimos cerca de Haderslev, es ahí donde tuvimos el primer contacto con la amabilidad de sus gentes y vimos parques geniales para que Aysel jugara y jugara hasta hartarse. Fue en un autocamping donde pasamos las primeras noches. Un lugar muy bonito, rodeado de tranquilas campas y casitas individuales. Txibas era la reina del lugar, podía salir de la furgo sin preocupaciones, Aysel corretear y saltar en la cama elástica que había y nosotrxs desconectar, que no es poco! También era momento de reflexión, poner las cartas sobre la mesa respecto hacia donde ir: continuar lo programado y subir hacia Noruega, modificar la ruta,... Estábamos perdidxs; desde el principio tuvimos claro querer llegar a Noruega, Suecia y Finlandia; pero el diseño de la ruta encima de un mapa y la realidad no tienen nada que ver. En las espaldas arrastrábamos días infernales, cansancio acumulado y ganas de reposo y convivencia mas duradera en algún lugar. Durante los días que estuvimos en el autocamping, conocimos a mucha gente, algun@s venían de nuestras ansiadas tierras desconocidas, los mensajes eran que el clima era muy duro aun siendo verano. Además del clima, nos llegaba la información de que la comida era realmente cara; "todo a tener en cuenta, y reflexionar sobre ello", pensamos. También nos decían que era algo digno de ver, lugares salvajes. naturaleza en estado puro. Dios, la cabeza nos iba a estallar qué camino coger, una decisión dura!

Los días por Haderslev fueron magníficos; conocimos los alrededores, participamos en las fiestas de un pequeño pueblo llamado Christiansfeld; las primeras fiestas en las que Aysel fue una más pintándose la cara, saltando en colchonetas, buscando moneditas en barreños llenos de piedras y agua de mar,... lo pasamos super bien! Días de muchas actividades, conocer mucha gente que nos dejaron K.O. Pasaban los días y todavía no sabíamos qué camino seguir, si el que trazamos antes de comenzar la aventura o adaptarlo a nuevas situaciones... Acabamos por decantarnos por la opción dos, adaptarnos a la nueva situación por varias razones: La primera, veníamos de días y mas días de un clima que nos lo estaba poniendo difícil y el simple hecho de imaginarnos en una campa sin nadie ni nada en donde poder refugiarnos de vez en cuando nos tiraba para atrás. Segundo, antes de comenzar el viaje hicimos un calculo de gasto mensual y nos estaba costando mucho cumplir lo programado, estábamos gastando por encima de nuestras posibilidades, ¿como vamos a hacerlo en un país en el que todo el mundo nos decía que era tan caro?, si no nos aseguramos el contacto con gente, ¿cómo intentar vender nuestros productos? y así, uno largo etcétera. También nos estaba ocurriendo algo que hasta ahora no habíamos experimentado, estar muy a gusto en un país. Dinamarca nos estaba acogiendo exageradamente bien, la gente era o mejor dicho es super simpática, cercana y si pueden ayudarte lo hacen; los sitios visitados preciosos,... Decidido, nos quedamos en Dinamarca, dirección Suecia o.... quien sabe, ¿por que no decidirlo cuando llegue el momento?

Es así como comenzamos a trazar una nueva linea en nuestro mapa; una ruta antes no contemplada pero que para nuestra realidad se adaptaba a la perfección. Nos pusimos como objetivo cercano visitar Copenhague y alrededores. Pero había que programar la parada intermedia, pero, ¿cual? Nos pusimos manos a la obra, todas las Apps que conocemos, trastearlas, hablar con gente... Y es así, como aterrizamos donde ahora estamos entre Faaborg y Svendborg, pueblito de no mas de 10 casas, sitio tranquilo y con vistas al mar. No fue fácil dar con este paradisíaco lugar, tuvimos que darnos dos sustos antes de llegar. El primero en el camping de la ciudad cercana, que cuando nos dio precio casi me da un mareo, y en el segundo intento, el área de autocaravanas,era caro y su ubicación no nos gustaba...
Es una "finca", "casa con terreno" o llamemoslo x que cuenta con una grandisima campa, un espacio majo para furgos, autocas etc. un aseo muy nuevito, cocina-comedor que se puede usar y lo mejor, la gente que viven en este sitio son majisimxs. Cuando llegamos teníamos intención de estar unos 4 días, pero no fue así, queríamos conocer más de este sitio y estar mas tiempo para conocer mas a sus gentes. Cuando tuvimos claro que nos apetecía que este destino fuera mas duradero que los anteriores pensamos en hablar con lxs dueñxs, proponerlos un trueque. Era un sitio muy grande y veíamos que quizá pudiera interesarles que les ayudáramos en las tareas de mantenimiento, dos personas llevando todo pero todo adelante tiene que ser duro y quizá por unos días trabajar menos a cambio de dejarnos acampar sin coste alguno pudiera interesarles. Nos tocaba lanzarnos a la piscina, intentar otras maneras de poder continuar el sueño-proyecto sin que el dinero fuera un inconveniente. Hablamos con la señora y ella con su simpatía que le caracteriza dijo que tenia que hablar con su marido, que nos daría una respuesta. Estábamos intrigad@s, nervios@s de saber si acabaría siendo un si o tendríamos que comenzar a mirar otros posibles sitios donde acampar. Nos gustaba este sitio por su ubicación, nos daba opción a turistear mucho, tampoco era un precio exagerado tal nos comentaban otr@s daneses que conocimos pero aun así, era un buen trueque cambiar un poco de nuestro tiempo por dormir y usar las instalaciones.
Por fin llego la respuesta y fue positiva! nos alegramos muchisimo! Nos abrio otra puerta a la hora de viajar, en caso de ser una estancia "larga", poder ofrecernos para realizar tareas a cambio de alojamiento.
Conclusiones de aprendiz de nómada: Si quieres puedes, sino lo intentas nunca sabrás si pudo ser... Antes de arrancar nos imaginábamos miles de cosas, trazamos una ruta de viaje, pensamos qué sitios nos gustarían mas que otros,... pero hasta que no lo vives no lo sabes...
El viaje comienza en el mismo instante que te lo planteas,que dices yo quiero ir, de ti depende donde acaba!

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